Spanish poem
«Mi Paz Os Dejo» Dijo Aquél Que Dijo
«Mi paz os dejo» dijo aquél que dijo «no paz he traído al mundo, sino guerra»; sobre la cruz en paz muriose el Hijo y envuelta en guerras nos dejó la Tierra. «Mi paz os dejo» y es la paz de dentro, bajo la tempestad calma en el fondo; y esa paz, buen Jesús, ¿dónde la encuentro? ¿dónde el tesoro de mi amor escondo? Dura, Jesús, la guerra que trajiste, y se perdió la paz que nos dejaste; tu paz, manso rabino, ¿en qué consiste, ya que el sereno Olimpo nos cerraste? «Perdónalos, Señor, son ignorantes de lo que haciendo están», y en ti fiados siguen haciendo lo que hacían antes de Tú venir, y se hacen desgraciados. «Hoy entrarás conmigo en la morada de mi Padre», y confuso su sentido, deja para el morir tomar la estrada que lleva a la virtud, cualquier bandido. «Tengo sed» y a la fuente de ventura subiste, buen Jesús, y acá en el suelo muertos de sed quedamos, y en la horrura se enfanga el agua que nos manda el cielo. «Mira, mujer, tu hijo; tú, tu madre» a María y a Juan fue tu consejo; ¿dónde nos dejas, di, dónde al buen Padre en que te viste Tú como su espejo? «¿Por qué, Señor, me has abandonado?» ¿Y por qué Tú, Jesús, así nos dejas? Mira que vamos como va, dejado sin pastor, al azar, hato de ovejas. «¡Encomiendo mi espíritu en tus manos!» y tu respiro se fundió en la gloria, y sin él, aquí abajo tus hermanos cuajan con sangre y lágrimas de historia. «Está acabado» fue, al morir, tu grito; así tu obra acabó. Maestro Sublime; hoy nuestra voz se pierde en lo infinito; y ahora, buen Jesús, ¿quién nos redime?