Spanish poem
Peñas De Neila, Os Recogió La Vista
Peñas de Neila, os recogió la vista de Teresa en Becedas que, moza, suspiraba la conquista de Jesús; alisedas del Tormes, las que veis vivir el agua de la nieve evangélica de Gredos; agua que hoy breza el sueño último de Teresa, y que templó la fragua de su entraña, a que dedos del Señor encendieron en la empresa de ganar el azul; navas floridas donde alientan los lirios su confianza en el Padre que cubre con su manto las sernas doloridas del trabajo a que dobla la esperanza de un terminal reposo santo; encinas matriarcales que ceñís espadañas donde sueña, mientras la esquila duerme, la cigüeña al peso de las horas estivales. Encinas de verdor perenne y prieto que guardáis el secreto de madurez eterna de Castilla, podada maravilla de sosiego copudo; encinas silenciosas de corazón nervudo; qué recato en las tardes bochornosas al rumor de la fuente echar la siesta oyendo al agua lo que siempre dijo, el eterno acertijo que nos agua la fiesta: ¿Será el dormir morir y un sueño de vacío el porvenir? Mas llega la modorra, encinas matriarcales, del seso nos ahorra el poso del veneno de los males. Buscad confianza, pero no evidencia. Sueño nos da la fe, muerte la ciencia.