Spanish poem
Recio Jesús Ibero, El De Teresa
Recio Jesús ibero, el de Teresa, Tú que en las más recóndita morada del alma mueres, cumple la promesa que entre abrazos de fe diste a la amada. Gozó dolor sabroso, Quijotesa a lo divino, que dejó asentada nuestra España inmortal, cuya es la empresa: «sólo existe lo eterno; ¡Dios o nada!» Si Él se hizo hombre para hacernos dioses, mortal para librarnos de la muerte, ¿qué mucho, osado corazón, que así oses romper los grillos de la humana suerte y que en la negra vida no reposes bregando sin cesar por poseerte?