Spanish poem
Rey
Cuando después de haberles aumentado Juan VI, 15. los peces y los panes te querían proclamar rey las turbas, te esquivaste a la montaña solo, pues tu reino Juan XVIII, 36. no estaba en este mundo; mas la Muerte te hizo Rey de la Vida. Tu anatema con triple lengua: Jesús Nazareno, de los judíos rey, sobre tu solio, de pasión dicenos. De soledades blanco Rey solitario, rey desnudo, por la gracia de Dios y de la muerte: que es tu trono la cruz, y tu corona cerco de espinas es que te recoge la negra cabellera y a tu frente le arranca sangre de sellar tus párpados. De la zarza que ardía en el desierto de Horeb, monte de Dios, sin consumirse, se tejió esa corona de realeza que irradia en torno de tu tenebrosa cabellera de noche como un nimbo de las centellas, hijas de la sombra de tu dolor, que es pensamiento vivo. Dobles tu frente al peso de la sombra del humano destino; tu diadema de espinas son proféticas visiones de como han de vestirse tus doctrinas, por las que te han de hacer rey de este mundo. Esas gotas de sangre de tu frente son gotas del sudor del pensamiento que se ve de antemano trastocado, gotas de la más íntima pasión.