Spanish poem
Reino De Dios
Caudillo de la patria sin linderos de la infinita Humanidad, nos llevas, mesnada de cruzados, a la toma de la Jerusalén celeste, encierro de la gastada ley y señorío del porvenir eterno; asiento el único de libertad—de que eres el dechado—, ciudad de Dios, hogar final del Hombre; cristianado Universo, que a tu gracia se ha forjado en el hombre el hombre mismo. «¡No es—dijiste—mi reino de este mundo!»; tu reino es de la historia la creciente, no progresiva, eternidad; tu reino la Humanidad sin lindes y sin hitos, conquista del Espíritu en sazón!