Versos Spanish Miguel de Unamuno Sin Sentido

Spanish poem

Sin Sentido

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Quisiera no saber lo que dijese, nada decir, hablar, hablar tan sólo, con palabras uncidas sin sentido verter el alma. ¿Qué os importa el sentido de las cosas si su música oís y entre los labios os brotan las palabras como flores limpias de fruto? Palabras virginales, dulces, castas, monorrítmicas, graves y profundas, palabras que recuerdan tiernas tardes languidecidas. ¡Oh, dejadme dormir y repetidme la letanía del dormir tranquilo! ¡dejad caer en mi alma las palabras sonoramente! ¡Oh, la primaveral verde tibieza que en mi pecho metiéndose susurra secretos a mi oído y misteriosa nada me dice! Claras mañanas de esperanza henchidas, serenas tardes del vivir desnudo, noches calladas de sosiego dulce, ¿cuál vuestra lengua? Y luego... ¿qué? ¡no sé! Y eso, ¿qué importa? Podéis cortar donde queráis; ¡el cuento nunca se acaba y por lo tanto acaba donde se quiera! Fluye el regato entre las frescas flores, y es el órgano vivo cuya música sirve de fondo al canto polifónico que alzan los pájaros. Brotan las melodías de los nidos y la armonía surge de las aguas, el coro en el follaje y entre el césped concierta el órgano. Y no calla de día ni de noche, nos canta sin cesar su canto eterno que, como no empezó a nuestros oídos, tampoco acaba. Y ¿qué dice? ¿Qué dice? si dijera lo que decís que dice no diría lo que queréis que diga y al decirlo no le oirías. Suena el regato entre las frescas flores acompañmdo al canto de los pájaros, y si éste es de dolor y si es de júbilo igual el órgano. ¡Oh, no busquéis la letra, la que mata, lo que vida nos da, buscad espíritu! ¿qué ha querido decir?, prosigue... ¡déjalo! ¡busca lo íntimo! Mientras duermen los campos el rocío vivífica a las flores soñadoras; duerme, mí alma, que el rocío dulce de la palabra caerá sobre tus flores, tus sentires, que luego beberán esa celeste esencia de la noche, cuando el beso del Sol les dore. ¿Queréis que acabe ya? ¡Bueno! Ahí os queda ese zumbar que deja la campana muriéndose en el ámbito sereno de blanca tarde; ese sagrado trémolo que muere derretido en la luz que se derrite cuando al Ángelus nacen las estrellas y se abre el cielo. Si Os dejara en el alma un vago trémolo como el que baja de esa vieja torre, que a la oración nos llama, os dejaría mi alma toda. Acabo ya y continuad vosotros; si os limpié de conceptos el espíritu por pagado me doy de estas estrofas tan sin sentido.