Spanish poem
Soñó La Vida En La Llanura Inmensa
Soñó la vida en la llanura inmensa bajo el cielo bruñido como un espejo, la soñó inacabable y reposada llevando el mundo todo dentro del pecho. Y al contemplar en el ocaso sierras de nubes encendidas, soñó su esfuerzo que más allá se abrían nuevos mundos encendidos, cual nubes, todo portentos. Mundos de oro, de rojo, de vestiglos, que muy pronto en ceniza verá deshechos, cuando sus ojos infinitos abra al despertar, de noche, su padre el cielo. Y más allá también de las estrellas soñó valles recónditos de un mundo eterno, un mundo de oro líquido en que el alma cobra frescor de vida del mismo fuego. Su corazón sentíase abrumado de los henchidos siglos so el duro peso, peladas sierras de mortal fatiga llevaba su alma a cuestas, de nacimiento. Y se dejó mecer al dulce arrullo que en la serena noche llega en secreto de la bóveda toda, a quien contempla de sus millones de ojos el parpadeo. Y al resplandor de la preñada luna vio perderse los páramos blancos y yermos allá en las nubes, y arrancar desde éstas de Santiago el camino con rumbo al cielo. Cielo, nubes y tierra, todo uno le reveló la luna —¡mágico espejo!—; todo ceniza que algún día en polvo volverá para siempre de Dios al seno.