Spanish poem
Verija
Debajo de ese velo de misterio Isaías XI, 5. que luminoso tus riñones ciñe —y el lienzo es que enjugó de tus apóstoles Juan XIII, 5, 10. los pies lavados, con que el hombre todo se queda puro—; bajo de ese velo —ceñidos los riñones como en marcha— Lucas XII, 35. la fuerza del varón, Señor, se esconde. De la Eva de la gracia, madre virgen, en las entrañas Tú, Adán de gracia, carne de padre pecador, tomando virgen la diste de la cruz al lecho. Y engendraste al morir, Cristo, tu muerte fue lo que te hizo padre de la vida de la gracia, tu muerte la primicia de tu virilidad; con ella al cabo la Humanidad esposa conociste y su esposo de sangre te obligaste. Éxodo IV, 25. ¡Sin Ti, Jesús, nacemos solamente para morir; contigo nos morimos para nacer y así nos engendraste!