Spanish poem
Lo abominable
Octava XII
Aunque amargas, y sólo por momentos, tendremos palmas en las manos todos; palmas, que las mayores en los vientos, no han de alcanzar, ni ardiendo, los dos codos. Entonces, posteriores sufrimientos nos haran leves, libres de los lodos: las ultimas mejillas, viento en popa irán sobre la un punto china Europa.