Spanish poem
Serpiente
Octava XVI
En tu angosto silbido está tu quid, y, cohete, te elevas o te abates; de la arena, del sol con más quilates, lógica consecuencia de la vid. Por mi dicha, a mi madre, con tu ardid, en humanos hiciste entrar combates. Dame, aunque se horroricen los gitanos, veneno activo el más, de los manzanos.