Spanish poem
Si La Sangre También, Como El Cabello
Si la sangre también, como el cabello, con el dolor y el tiempo encaneciera, mi sangre, roja hasta el carbunclo, fuera pálida hasta el temor y hasta el destello. Desde que me conozco me querello tanto de tanto andar de fiera en fiera sangre, y ya no es mi sangre una nevera porque la nieve no se ocupa de ello. Si el tiempo y el dolor fueran de plata surcada como van diciendo quienes a sus obligatorias y verdugas reliquias dan lugar, como la nata, mi corazón tendría ya las sienes espumosas de canas y de arrugas.