Spanish poem
La Muerte
by Bartolomé Mitre (1821–1906)
Los gritos de los bravos, El ¡ay! de los esclavos, Y el trueno del cañon; Del plomo los rugidos, Del sable los crugidos, Y el golpe del tambor.
Del potro las carreras, Los vivas y los mueras, Y el toque del clarin, Cual trueno tramontano Que asorda todo el llano Retumba en el confin.
Y en medio á las legiones Penachos y pendones Se miran tremolar; Y en la humareda envueltos, Como cabellos sueltos Del sol se ven flotar.
Los bravos se adelantan, Y el polvo que levantan Con ímpetu veloz, Sus rostros ennegrece, Y entre él desaparece La enseña del honor.
El Escuadron de Maza Sin casco ni coraza Se avanza con valor, Y su entusiasmo brilla Como en verde cuchilla Los reflejos del sol.
Y con marcial fiereza Se mira á su cabeza Zacarias marchar: Alma grande y altiva Que renunció la oliva Del pacífico hogar.
Y voló á la batalla, Y la acerada malla Y el plomo despreció, Y al frente de sus bravos De Rosas los esclavos Valiente acuchilló.
Potentes escuadrones Al pié de los cañones, Su lanza dispersó, Y en medio á sus fusiles Y bayonetas viles Su caballo dejó.
Al frente de su tropa Zacarías galopa Y hace el suelo crugir, Y la potente lanza Blandida con pujanza Se mira relucir.
Magnífica tremola La bella banderola Del ínclito campeon, Y en medio á la pelea La moharra centellea Como una exalacion.
Escúchase un redoble: La infantería inmoble Sus armas descargó. Y al ver sus bayonetas «Á la carga, cornetas!» Zacarías gritó.
Y todos enristraron Y en pos de él se arrojaron Sus lanzas á estrellar. ¿El plomo y la metralla, El foso y la alta valla Su furia detendrá?
Proteja Dios al fuerte Que va á retar la muerte Cargando con valor! Y si caer le toca, Caiga como una roca Con ímpetu y fragor.
Y en la veloz carrera Flameaba la bandera Del ínclito Escuadron, Y al ver la artillería Su gefe le decía: «Soldados, al cañon!»
Mas ¡ay! bala traidora De pronto silvadora Su pecho traspasó; Y con ferrea pujanza Apretando la lanza Moribundo cayó.
Alzando la cabeza Repite con firmeza: «Avance el Escuadron! «Este es mi adios postrero... «Yo por la patria muero... «Soldados, al cañon!»
Ningun soldado gime, Pero dolor sublime Las frentes inundó; Mas él del hondo seno Lanzaba voz de trueno: «Soldados, al cañon!»
Y el Escuadron valiente A la batalla ardiente Con furia se lanzó, Y en la garganta estrecha Y encima de la mecha Su gefe le miró.
Y su bandera viendo Él esclamó muriendo: «¡Oh de mi Patria sol!» Y su cabeza noble Como gigante roble Al polvo descendió.
Murió como un valiente De su Escuadron al frente Cargando con valor, En un túmulo inmenso Y en medio del incienso Del taco del cañon.
No cánticos pagados... Sus voces sus soldados Alzaron en loor; No funerales fuegos... Ardientes lanzafuegos Brillaron en su honor.
No triste terciopelo, Ni lágrimas de hielo, Ni orgullo y vanidad; Banderas le envolvieron, Y ¡vivas! le siguieron A la mansion de paz.