Spanish poem
Los siete dolores de María
by Pedro Antonio de Alarcón (1833–1891)
De Simeón la triste profecía anúnciale una vida de dolores, y huye a Egipto, temiendo los furores con que Herodes al Cristo perseguía.
Crece su pena y crece su agonía, cuando pierde a la luz de sus amores, y su duelo y su luto son mayores, al hallarle del Gólgota en la vía.
Se aumenta su pesar cuando la muerte dobla la frente del Crucificado, añadiendo amargura a su amargura
el abrazar después su cuerpo inerte, y más y más su pecho es angustiado al dejarle en la yerta sepultura.