Versos Spanish Rafael Pombo Carta Improvisada

Spanish poem

Carta Improvisada

by

Listen in the reader

Carísimo Jenaro: Según veo Por tu preciosa epístola poética, Conserva aún tu corazón deseo, Y aún arde tu alma en el amor frenética, Aún no ves el mundano devaneo Con mirada serena y aritmética, Y aún no has gustado de la fuente mía De helada y habitual filosofía. Qué demonios te importa, ¡vive el cielo! Que te ame una mujer o no te ame, Y que al través del encantado velo Tu voz verdugo o serafín la llame, Si cuando más levantes tu almo vuelo Ella su prosa de cocinas lame, Y al escucharte hablar se queda lela Con sentimentalismo... de panela. Quítale la graciosa mascarita Que ha pintado el demonio en su semblante, Y la más remilgada y más bonita Queda hecha puro polvo en el instante. Su corazón de a cuarto no palpita Sino por lo palpable y lo sonante, Y de criada a reina las mujeres Son todas una indormia de placeres. Y nada más: el corazón del hombre Es el más consumado estatuario, Toma un poco de lodo, le da un nombre Y se postra a adorarlo visionario; No hay charco que de mármoles no alfombre, Siempre saca una hurí de un dromedario, El lo adorna, lo pule, lo bautiza, Y con su propio error se martiza. ¡Oh! no hubo corazón más ambicioso Que el corazón desencantado mío: El rebuscó sin tregua ni reposo La dulce realidad del desvarío, La mujer ideal buscó afanoso Del valle ardiente hasta el nevado frío, Y no encontrando más que una parodia Pronto cantó en amor la palinodia. Yo por mi desventura no tenía Mi espiritual y límpido tesoro Sino (para seguir la alegoría) En puras y redondas onzas de oro. Brindé negocios de mayor cuantía A todo un virginal radiante coro, Y al recibir papel falsificado Derroqué mi fantástico Dorado. Las contemplé ruines como insectos Y las volví la desdeñosa espalda Como a esos pozos pérfidos, infectos, Cuya agua el labio del sediento escalda. Vi que todos sus votos, sus afectos Los guardan las mujeres en la falda

de a cuarto

palpable sonante,

Hé aquí, pues, cuáles son, Jenaro mío, En amor mis principios, mi creencia: Al fondo de la copa está el hastío, Al fondo del tormento la experiencia. Aquí en estas octavas yo te envío De mi exprimido corazón la esencia, Y espero firme que gustando de ella Mandes a un cuerno a tu adorada bella.