Versos Spanish Rafael Pombo Diligencia, Fiel Madre Del Norte

Spanish poem

Diligencia, Fiel Madre Del Norte

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Diligencia, fiel madre del Norte, E Indolencia, mamá tropical, Contra todo rigor climatérico Resolvieron su gente amparar; Que ambas proles temblaban de frío Y acezaban de horrendo calor, Con los altos y bajos del mundo O el aprieta y afloja del sol. Diligencia inventó el confortable, Arte bella de holgura y salud. De la cual hasta el nombre es exótico Y he tenido que hurtarlo a John Bull. Inventó la cordial chimenea Y elegantes corazas de piel, Y ventanas y puertas bien justas, Y ejercicios de higiene y placer. Y en verano aposentos con baños, Lechos duros, bebida glacial, Mangas de aire, abanicos de techo Y excursiones de campo y de mar. Indolencia mostró por su parte Grande ingenio y mayor sencillez, Pues dio hamaca al de tierra caliente Y al friolento una capa, y amén. ¡Cuántas, cuántas ventajas no encierra Esta simple y feliz solución! Basta ver sus flamantes efectos Dondequiera que se hable español. Nunca un más económico invento Mente de hombre logró concebir; Ni hay testuz que entre capa y hamaca Cuál es, diga, el mayor comodín. Capa sola es completo uniforme, Armadura de barbas a pies, Que redime de chupa y camisa Y nace inútil botón y alfiler. Y si viste al desnudo de día, En su sueño cobíjalo asaz, Y en su robo al ratero modesto Y en su acecho al traidor con puñal. Ella a pobres nivela con ricos Cual demócrata escudo y pendón, Y humillando al aseo aristócrata Da a la mugre fomento y calor. Ella impide ese andar descompuesto De las gentes que tienen qué hacer, Y da un aire de estatuas olímpicas Y el marchar inefable de un rey. Y pues suelen monarcas y dioses Al indigno universo mirar, Encogiendo los hombros augustos E inclinando benigna la faz. Con la gracia de un Fidias esculpe La ancha capa tan noble actitud, Criando aquel camellar ornamento Que es joroba en la prosa común. Mas tú, ¡hamaca! tú, ¡múltiple hamaca! ¡Quién de capas habló junto a ti! Si ensalzó a tu rival todo un Caro, ¿No era ya tu poeta un Madrid? La indolencia en persona te hizo, O buscó quien te hiciera; y quedó Tan prendada de su obra, que al punto Se echó en ti, y sigue echada hasta hoy. Fue Mahoma inspirado profeta. Pues si no, ¿cómo vino a escoger Una hamaca (no hay tal medialema) Por estrella y pendón de su grey? Y así va, cual criatura de hamacas, A la cola de Europa el muslim, Con su harem por hacienda y congreso Y ocupado en fumar y dormir. ¡Salve, hamaca! indio, turco, beleño Que indios turcos haciéndonos vas, Con la imbécil desidia del uno ¡Y del otro la inercia sensual! Tú eres silla, sofá, colgadura, Lecho aéreo y sabroso colchón, Mosquitero, abanico, atarraya, Coche, arrullo, nodriza y doctor. Y al llamarte doctor yo no miento, Pues él sólo ha podido inventar Esa fábrica de hígados pésimos, Lima atroz de la espina dorsal. Semillero de males de nervios. Sorda mina del bazo y riñón, Que haces de hombres hamacas andantes, Transparentes sin sangre o color. Tú resuelves el arduo problema De dormir en cubil de ocho pies, Sobre cerdos, pescados y víboras Y fragantes zurrones de miel. Y por siglos allí atravesada Estuviste y estás y estarás Hasta el último embión conque te hunda Mecedor terremoto voraz. Entretanto me cuentan que un día Vino a verte la capa (o más bien A sudar cincuenta años de méritos A tu clima la enviaron tal vez). Y llorando de grasa «¡Ay! —te dijo—, ¿Tú también eres víctima aquí? ¿Por qué a entrambas nos tienen colgadas Como a reos, de crímenes mil?» Y que tú respondístele: —«¡Calla! Bien nos hemos vengado las dos, Pues tú arropas friolentos mendigos Y mendigos escuálidos yo».

el confortable,

joroba