Versos Spanish Rafael Pombo El Mecedor

Spanish poem

El Mecedor

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Cuando a la hora lánguida De calurosa siesta Sobre espaldar elástico Tu forma se recuesta, Y en uno y otro brazo De límpida caoba Descansas blandamente Los brazos de marfil, Dejando indiferente Cruzarse en tu regazo Sobre la falda blanca Las manos de jazmín: Al soplo de los céfiros Que mar y cielo traen, Algunos gajos de ébano Sobre tus hombros caen; Y entreábrese tu boca Para inundar el pecho De las coquetas brisas Con el vital frescor: Y en tanto, rauda toca Tu leve planta el suelo, Y en medias blanco-armiño Dibújanse distintas, Sobre tus pies de niño, Las bien cruzadas cintas De negro terciopelo, Que el arco pequeñuelo Abrazan con amor. Y el mecedor ondula En compasado vuelo, Y el aura más te adula Con agitado anhelo; Y al golpe que en el suelo Con regio garbo das, Ya perezosa vienes. Ya perezosa vas. Dos veces te detienes Cimbrándote a compás, Y nuevamente vienes, Y nuevamente vas. Tus ojos castellanos, Y al par meridionales. Que describir no oso, Pues ni oso contemplar. Son ojos por los cuales El odio furibundo De bravos españoles Con bravos orientales Viera otra vez el mundo Volcánico estallar. Al blando balanceo Del mecedor indiano Pasar tus ojos veo Del cielo al oceano; Y viendo cuan hermosa, En ti la reina rosa Dos veces reina es, Mientras que inmóvil callo con religioso esmero Me ocupa un pensamiento que tu ojo no me lee: —Quién fuera el Gran Monarca del Universo entero, Para... ¿a que no adivinas, Rosita, para qué? Mas al ver cómo mimas, como quieres A tu adorada madre, y muy dichosa La hizo Dios entre todas las mujeres Madre al hacerla de su dulce Rosa, Entonces yo comprendo que tú eres Sin par hermosa, y buena aún más que hermosa; Y digo para mí; ¡quién ángel fuera! Porque mejor que un rey te mereciera.