Spanish poem
El Herrero Del Pueblo
by Rafael Pombo
Bajo un castaño extendido La fragua enseñan del pueblo; Y es el herrero unhombrón De unas manos que dan miedo, Anchos brazos, musculados Como con zunchos de acero, Negro el cabello y greñudo Rostro, de curtido, prieto; Ganando bien cuanto cae, Sudando como un caldero, Mira a todos a la cara Porque a nadie debe medio. De seis a seis, día tras día, Sus fuelles oirás rugiendo Y del pesado martillo El golpe igual, firme y recio Como aquellos con que anuncia La oración el campanero. Cuando de la escuela salen Páranse allí los chicuelos Por ver la flamante fragua Y oír el soplar violento, Y atajar el vivo chorro De chispas que lanza el hierro. Seguro el domingo en misa. Sus hijos siéntanlo en medio, Y oye al Cura predicar, Y acompáñalo en su rezo, Y al cantar su hija en el coro Brilla en su rostro el contento. ¡La misma voz de la madre! Imagina estarla oyendo. Cantando en el Paraíso, A donde ya tendió el vuelo... Y su áspera mano enjuga Sus ojos a este recuerdo. Así avanza en su ardua vida, —Marcha de afán, gusto y duelo. Cada sol empezando algo, Cada tarde cocluyéndolo. Ganando así cada día De su noche el pan y el sueño. ¡Gracias, respetable amigo, Por la lección que te debo! Tal, de la vida en la fragua, Forjar nuestro bien debemos, Labrando al fuego en su yunque Cada idea y cada hecho.