Spanish poem
La Desgracia Es Fortuna
by Rafael Pombo
La desgracia es fortuna, La fortuna es desgracia, Pues el Señor, sin excepción ninguna, Compensa todo en su infinita gracia. Al que dichoso nace Y entre delicias crece, Pronto ningún placer le satisface Y en la flor de sus años envejece. No de alto te envanezcas, Ni de bajo maldigas; Tal vez no hay mal que luego no agradezcas, Ni bien que no te cause agrias fatigas. El amor cuesta llanto; Con oro hay pobres vidas, Y si los reyes no subieran tanto No se dieran tan trágicas caídas. Éranse dos hermanos Que todo era hablar dellos, Bellos, graciosos, fuertes y lozanos Y muy mimados dondequier por bellos. Y otro hermanito había. Jorobado, antipático, Al cual nadie halagaba; y lo reñía La cocinera misma en tono enfático. Y como los primeros Eran tan consentidos, Resultaron solemnes majaderos Y para toda vocación perdidos. Dieron en caprichosos, En vanos e informales; Las faldas los volvieron perezosos, Y la pereza los plagó de males. El jorobado en tanto, Hallando al mundo esquivo. Se hizo sabio en la escuela del quebranto, Y tuvo en él benéfico incentivo. Vio que la vida es seria, Y se armó muy temprano Para no errar en la engañosa feria Y luchar con los hombres mano a mano. Lidió bien su batalla, Trazose ancho camino, Rápidamente fue ganando en talla. En opinión del sastre y del vecino. Paró en graciosa aquella Giba que tanto lloro Causole un tiempo; y susurraban della Que era un costal repleto de onzas de oro.
graciosa