Spanish poem
Las Tres De La Mañana, Y Aún Me Agito
by Rafael Pombo
Las tres de la mañana, y aún me agito En la febril angustia del desvelo, Y ni un minuto, ni un instante solo Me ha dado paz tu tentador recuerdo. Tú mientras tanto dormirás. Un brazo Repartirá tu alabastrino seno, Doblado el otro brazo dará nido De azucenas y rosas a tu cuello. Tu ángel de guarda velará encantado El reposo de niño de tu sueño Y latirán su corazón y el tuyo Al compás de la música del cielo. ¡Ah! ¿soñarás en mí? tal vez te agitas, Tal vez un si murmuras con misterio, Y con sonrisa angélica tus labios Dan a mi sombra el anhelado beso. ........................................... El alma De qué, ¿sino de sueños se alimenta? Yo encontraba mi cuerpo torpe, inmóvil Como esas moles de maciza roca, Y a ellas adherido. O bien, fantástico, Vaporoso, oscilante, como el humo Que de una grieta del volcán se escapa Y allí, perenne se retuerce y gira; O cual hilo de niebla que constante En el nido de un águila se mece. Y mis ardientes alas no podían Elevarse conmigo; me tomaban Y me dejaban siempre, porque siempre Mi vaporoso ser las engañaba. Ella también sufría mi martirio: Anhelaba lanzárseme, y al verme Haciendo pie para volar «¡detente!» «¡Aguárdame!» angustiada me decía, «Me toca a mí pasar, ¿no soy tu ángel?» Yo extendía mis brazos hacia ella Y volvían a caer como las sombras De dos gemelos árboles al viento...