Spanish poem
Mediaba Ya La Noche, Negra, Oscura
by Rafael Pombo
Mediaba ya la noche, negra, oscura, Y la ciudad maldita no dormía, Que antes desenfrenada en torpe holgura, Era una inmensa y asquerosa orgía. Dios llama entonce al Viento, y de su altura A la caterva criminal lo envía A despertar la voz de la conciencia. Contrición demandando y penitencia. Sordo murmullo en los espacios cunde, Naturaleza entera se estremece, Y sus voces innúmeras confunde El Viento en gran clamor que airado crece. Rápido por las calles se difunde; Llorar, rugir, amenazar parece; De casa en casa va, de puerta en puerta, Y grita a cada espíritu: —«¡Despierta! Llena la copa está de vuestro crimen, Rebosó al fin la cólera del Cielo; Ya Lot y la virtud prófugos gimen, Y Natura en rubor córrese un velo. ¡Escuchad! Manda Dios que se os intimen Exterminio y rigor sin paralelo, Si al tercio aviso, en llanto y oraciones No alzáis del fango vil los corazones». Y una, y dos, y tres veces forzó el viento Puertas y artesonadas galerías, Y oyó, en respuesta al alto emplazamiento, Carcajadas irónicas e impías. La cuarta, entrando en vórtice violento Volcó braseros, lámparas, bujías; E hizo de cada crápula liviana Una pira, un festín de carne humana. Y allí, en su propia inmunda porqueriza, Y en su vino y su mirra y sangre impura Ardieron todos, sin salvarse triza, Cual montones de paja hecha basura; Y cuando no quedó más que ceniza, Dios la pisó, y hundiose la llanura, Y el nuevo sol brilló sobre el desierto De un lago inmóvil, pestilente, muerto.