Spanish poem
Torbellino A Misa
by Rafael Pombo
¡Ande la rueda Del torbellino! Tray-la-ra-lá. Es la rueda del destino; El que se queda se queda; ¡Pronto el vecino Me alcanzará! Tray-la-ra-lá. Privilegio no se alega En torbellino de amor. El primero es el que llega, Y el que llega es el mejor. Siga el que pueda Mi remolino. Tray-la-ra-lá. ¡Bien venido el que ya vino! ¡Bien quedado el que se queda! Y ni un comino Se me dará. Tray-la-ra-lá. Sepa que juega el que juega El torbellino de amor. El que pasa, se relega; A un pícaro otro mayor.
¡Y ande la rueda Del torbellino! Si alguien se enreda Abra camino, Y como seda Venga el vecino. Tray-la-ra-lá. Pero en la rueda Del torbellino Sepa el que vino Que al que se va, Pronto lo hereda Quien seguir pueda Mi remolino. Tray-la-ra-lá. ¡Y ande la rueda Del torbellino! No retroceda Ni el más ladino, Que igual moneda Se pagará. Tray-la-ra-lá. Nadie interceda Por el vecino, Que en esta rueda No hay San Padrino; Y si mohíno Alguno queda, Muerda un pepino Y por do vino Se marchará. Tray-la-ra-lá. Quede el que queda Siempre que pueda, O retroceda De su camino. Tray-la-ra-lá. Que esta es la rueda De mi destino Y ni un comino Se me dará. Tray-la-ra-lá.
Siga la rueda Del torbellino, Que en la arboleda Ya rueda el trino Del gurrumino Curruculá: El adivino Del matutino Sol asesino Del torbellino Cuando en lo fino Ya entrando va. Tray-la-ra-lá. Ya el alba ufana Sabrosa mana Su fresco aroma De mejorana; Y la paloma Dice al palomo: Piquito romo Curruculá. Ya en los candiles Luces febriles Ora levantan La llamarada, Ora se espantan De la alborada Torbellinada Que andando va; Y una guiñada De enamorada Como embriagada La luz nos da. Curruculá. ¡Y ande la rueda Del torbellino Que no la exceda La de un molino! ¡Ande, y suceda Lo que suceda, Que esta es la rueda De amor dañino Y todo indino La pagará! Tray-la-ra-lá. ¡Ande el molino Pueda o no pueda, Que con su rueda Me engolosino! ¡Qué polvareda, Qué remolino, Loca humareda De amor y vino, Lampos de seda, Trombas de lino, Ya el pie se enreda, Ya pierdo el tino, Ya no hay vereda, Ya es desatino! Rueda que rueda Cada vecino Con la que queda Por su camino, Y nadie sabe Por donde va. Tray-la-ra-lá. Y canta el ave Tierna y suave ¡Curruculá, Curruculá!