Spanish poem
Una Visita Larga
by Rafael Pombo
Estaba doña Perra En víspera de parto, Y sin covacha en donde Salir de su cuidado. En tal apuro acuérdase De una íntima de antaño, Perra de muy buen genio Y dueña de un buen cuarto. Diole unos tantos besos Y otros tantos abrazos, Y haciéndole mil mimos De orejas y de rabo, —«Amiga de mi vida, —Le dijo al fin, ladrando—, «¡Qué dicha siento en verla Después de tantos años! Y está qué buena moza, Mejor que nunca ha estado; El tiempo en su hermosura No deja ningún rastro. Ya que la encuentro, sepa Que hoy no me le separo, Que los buenos amigos Son el mejor hallazgo. Si usted no está de prisa Entremos a su cuarto, Y cuénteme su vida Que me interesa tanto...» En estas y las otras La dueña se distrajo, Y sobrevino súbito El gran conflicto, el parto. Ella fue comadrona. Criada y boticario. Y madrina de todos Los seis desembuchados. Ella hizo las expensas Ella cocinó el caldo, Y, en fin hallando estrecha Su casa para tantos. Dijo a la amiga : «Amiga, Estamos apretados; Quédese aquí unos días, Yo vagaré entretanto». Pasados quince o veinte Volvió a pedir su cuarto. Mas la recién parida Pidiole un corto plazo. «¡Comadre generosa, Prolóngueme su amparo, Haga el favor completo! Dentro de veinte, salgo. Me temo todavía Coger un resfriado, Y estas criaturas tiernas Aún no saben dar paso». La hospitalaria amiga Accede a ruego tanto; Vuelve a los veinte, y la otra Vuelve al cantar pasado: «¡Comadre de mi vida, ¡El tiempo está tan malo! ¡Deme otro plazo, el último! ¡Mire!... ¡oiga!... ¡hágase cargo!» La dueña vio a la postre Que esto rayaba en chasco, Y le enseñó el colmillo Gruñendo: «¡Afuera! ¡vamos!» ¡Ah! ¡quien tal dijo! al punto La otra se armó de un salto, Y desplegando al frente Seis cachorros tamaños, «¡Échenos el que pueda!» Ladró con gesto de amo, Y la infeliz patrona Marchose rezongando. Hay pues entre los perros Anexionistas galgos Que juegan la de Walker Al Centro Americano.