Spanish poem
El cadáver
by Ricardo Gutiérrez (1836–1896)
Sí; todo es vanidad, todo es mentira, todo es dolor en la existencia humana, porque la vida de la tierra triste no es más que el paso a la inmortalidad jornada. ¡Ay! del que al mundo su dicha amarra... El cadáver del hombre es el sudario donde a la eternidad la vida pasa.
Sí; todo es ilusión, todo es delirio; sólo es verdad la voz de la esperanza con que en el corazón cada latido a la esfera de Dios la vida llama. Sólo es eterna, eterna el alma: el cadáver del hombre es el sudario que a la inmortalidad la vida salva.
Allí ya para siempre, para siempre unió el Señor mi alma con tu alma que la existencia fúnebre del mundo separó con estúpida muralla. ¿Qué es ya en la tierra la angustia humana? El cadáver del hombre es el sudario donde la eternidad la vida pasa.
La luz celeste de la fe sublime me alumbró el universo en tu mirada: he visto a su fulgor la vida eterna; me ha tocado el Señor con la esperanza. ¡Ah, y en mis ojos no hay más lágrimas!... ¡Oh, pasajera muerte en la tierra, cúbreme con la sombra de tus alas!