Spanish poem
Suspende El Tracio Joven El Quebranto
by Rodrigo Caro (1573–1647)
Suspende el Tracio joven el quebranto de la confusa cárcel del Olvido; la cítara suspende el alarido y la süave voz el triste llanto. Sisifo se sentó sobre su canto, y Tántalo pudiera haber cogido la manzana fugaz sin ser temido el tribunal atroz de Radamanto. Ya Eurídice pasaba los umbrales del Orco, ¡ay triste! Mírala y volvieron él a su llanto y ella a su cadena. ¡Oh amor, cuán juntos das bienes y males! Pues en un mismo amante causa fueron la voz del bien, los ojos de la pena.