Spanish poem
De Repente Los Ecos Divinos
De repente los ecos divinos que en el tiempo se apagaron, desde lejos de nuevo llamáronle con el poderoso encanto que del fondo del sepulcro hizo levantar a Lázaro. Agitóse al oírlos su alma y volvió de su sueño letárgico a la vida, como vuelve a su patria el desterrado que ve al fin los lugares queridos, mas no a los seres amados. Alma que has despertado, vuelve a quedar dormida; no es que aparece el alba, es que ya muere el día y te envía en su rayo postrero la postrimera caricia.