Spanish poem
La Canción Que Oyó En Sueños El Viejo
A la luz de esa aurora primaveral, tu pecho vuelve a agitarse ansioso de glorias y de amor. ¡Loco...!, corre a esconderte en el asilo oscuro donde ya no penetra la viva luz del sol. Aquí tu sangre torna a circular activa, y tus pasiones tornan a rejuvenecer... huye hacia el antro en donde aguarda resignada por la infalible muerte la implacable vejez. Sonrisa en labio enjuto hiela y repele a un tiempo; flores sobre un cadáver causan al alma espanto; ni flores, ni sonrisas, ni sol de primavera busques cuando tu vida llegó triste a su ocaso.