Spanish poem
Ausentándose por no ofenderla
by Pedro de Soto (1641–1708)
Hermosa Fénix, si la luz serena de vuestros claros ojos no abrasara, su pureza devoto contemplara, que al no encendido, al temerario enfrena;
mas si mi vista enciende y desordena, cual suele el viento y fuego a polvo y vara, si, aunque se oculta, sierpe ostenta clara purpúrea rosa y cándida azucena,
¿cómo queréis que mire vuestros ojos menos que con intento así advertido? Ausente estoy mejor, si os causo enojos:
adiós, Fénix, adiós, que voy perdido; huyendo voy de amor y sus antojos, mas, ay, que viene a la memoria asido.