Spanish poem
Dijo Fénix que no le hacía bien ni mal
by Pedro de Soto (1641–1708)
Decís que bien ni mal, señora mía, me hacéis; estoy de vos tan olvidado que aun aliviar con penas mi cuidado estorbáis a mi loca fantasía.
Más mal me hacéis que sustentar podría en el que yo he sentido y vos negado; mas, si podéis, hacedme mal doblado, hacedme males mil, por cortesía.
Que aunque es bastante para darme muerte el que a todos hacéis mirando acaso, quiero morir por vos de mal más fuerte:
dadme veneno, dadme, que me abraso; no beba alguno de él, que está mi suerte en apurarle la ponzoña al vaso.