Spanish poem
Quejas disculpadas
by Pedro de Soto (1641–1708)
Del áspero segur la seca rama se querella, si al fuego la condena; la blanca vela, de la parda entena, si su tesoro el Aquilón derrama;
si al coral falta su cerúlea cama, se altera endurecido en tierra ajena; el mal seguro leño en mar serena, gimiendo, al monstruo que le rige infama.
Éstos se quejan sin tener sentido, sin tener vida: pues que vivo, y siento fuego en mi pecho, mares en mis ojos,
la boca en aire y a la tierra asido, portentoso de amor soy vencimiento. Deja, Fénix, que sienta mis enojos.