Spanish poem
El Guacamayo y el Topo
by Tomás de Iriarte (1750–1791)
(Por lo general pocas veces aprueban los autores las obras de los otros, por buenas que sean; pero lo hacen los inteligentes que no escriben.)
Mirándose al soslayo Las alas y la cola un Guacamayo Presumido, exclamó: "¡Por vida mía, Que aun el Topo, con todo que es un ciego, Negar que soy hermoso no podría!..." Oyólo el Topo y dijo: "No lo niego; Pero otros guacamayos por ventura No te concederán esa hermosura." El favorable juicio Se ha de esperar más bien de un hombre lego Que de un nombre capaz, si es del oficio.