Versos Spanish Tomás de Iriarte La Urraca Y La Mona

Spanish poem

La Urraca Y La Mona

by (1750–1791)

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A una mona muy taimada dijo un día cierta urraca: «Si vinieras, »a mi casa ¡cuántas cosas te enseñara! Tú bien sabes con qué maña »robo y guardo mil alhajas. Ven; si quieres, y veraslas escondidas »tras de un arca». La otra dijo: «Vaya en gracia». Y al paraje le acompaña. Fue sacando doña Urraca una liga colorada, un tontillo de casaca, una hebilla, dos medallas, la contera de una espada, medio peine, y una vaina de tijeras; una gasa, un mal cabo de navaja, tres clavijas de guitarra, y otras muchas zarandajas. «¿Qué tal? dijo. Vaya, hermana; ¿No me envidia? ¿No se pasma? A fe que otra »de mi casta en riqueza no me iguala». Nuestra mona la miraba con un gesto de bellaca: y al fin dijo: «¡Patarata! Has juntado »lindas maulas. Aquí tienes quien te gana, porque es útil lo que guarda. »Si no, mira mis quijadas. Bajo de ellas, camarada, hay dos buches »o papadas, que se encogen y se ensanchan. Como aquello que me basta, »y el sobrante guardo en ambas para cuando me haga falta, tú amontonas, »mentecata, trapos viejos y morralla; mas yo, nueces, avellanas, »dulces, carne, y otras cuantas provisiones necesarias». Y esta mona redomada, ¿habló sólo con la urraca? Me parece que más habla con algunos que hacen gala de confusas misceláneas, y fárrago sin sustancia.

El verdadero caudal de erudición no consiste en hacinar muchas noticias, sino en recoger con elección las útiles y necesarias.