Spanish poem
Los Dos Loros Y La Cotorra
by Tomás de Iriarte (1750–1791)
De Santo Domingo trajo dos loros una señora: la isla es mitad francesa, y otra mitad española. Así cada animalito hablaba distinto idioma. Pusiéronlos al balcón, y aquello era Babilonia; de francés y castellano hicieron tal pepitoria, que al cabo ya no sabían hablar ni una lengua ni otra. El francés del español tomó voces, aunque pocas, el español al francés casi se las tomó todas. Manda el ama separarlos, y el francés luego reforma las palabras que aprendió de lengua que no es de moda el español, al contrario, no olvida la jerigonza, y aun discurre que con ella ilustra su lengua propia. Llegó a pedir en francés los garbanzos de la olla, y desde el balcón de enfrente una erudita cotorra la carcajada soltó, haciendo del loro mofa. Él respondió solamente, como por tacha afrentosa: Vos no sois una PURISTA; y ella dijo: A mucha honra. ¡Vaya, que los loros son lo mismo que las personas!
Vos no sois una PURISTA
A mucha honra.
Los que corrompen su idioma no tienen otro desquite que llamar puristas a los que le hablan con propiedad, como si el serlo fuera tacha.