Spanish poem
Cuéntame tu pena
by Vicenta Castro Cambón (1882–1928)
de tu herida déjame restañar la sangre; pero séme dócil cual niño a su madre.
Cuéntame tu pena; yo sé que abundantes serian tus lágrimas si las derramases. Llora sobre mi alma; que en mis lagrimales las lágrimas tuyas sus crisoles hallen; y si amargas quejas a Dios has de darle deja que tus quejas por mis labios pasen; pero séme dócil cual niño a su madre.
Cuéntame tu pena; tengo sed, tengo hambre de las amarguras que llenan tu cáliz; pero séme dócil cual niño a su madre. Deja que la copa de tu mano arranque: temo que tu mano sea —no te enfades— la que en esa copa hiel pone y vinagre.