Spanish poem
En el coche de fumar
by Vicenta Castro Cambón (1882–1928)
Mi padre era joven, vigoroso y sano cuando yo los ojos a la luz cerré, ¿y por qué no pude venerarle anciano? Tabaco: tú sabes, tú sabes por qué.
Por piedad, viajero, tu cigarro apaga!, mira que no puede mi respiración soportar el humo, mira que una llaga muy honda renuevas en mi corazón.
Sé bueno, viajero, y el tabaco arroja... Mas ¡ay!, como ignoras lo que pasa en mi, consumiendo sigues tu cigarro de hoja que un bálsamo acaso seré para ti.
Dicen que los hombres por huir del hastío y olvidar pesares se dan a fumar; éste que incansable fuma al lado mío ¿tendrá alguna pena que quiere olvidar?
¡Oh! por si así fuera y alivio a su pena buscara, que lo halle no quiero impedir; no sabrá el viajero que su humo envenena mi pulmón y mi alma: fingiré dormir.