Spanish poem
Mundo de siete pozos
by Alfonsina Storni (1892–1938)
Se balancea arriba, sobre el cuello, el mundo de las siete puertas: la humana cabeza...
Redonda, como dos planetas: arde en su centro el núcleo primero. Osea la corteza; sobre ella el limo dérmico sembrado del bosque espeso de la cabellera.
Desde el núcleo, en mareas absolutas y azules, asciende el agua de la mirada y abre las suaves puertas de los ojos como mares en la tierra
...tan quietas esas mansas aguas de Dios que sobre ellas mariposas e insectos de oro se balancean.
Y las otras dos puertas: las antenas acurrucadas en las catacumbas que inician las orejas; pozos de sonidos, caracoles de nácar donde resuena la palabra expresada y la no expresa: tubos colocados a derecha e izquierda para que el mar no calle nunca, y el ala mecánica de los mundos rumorosa sea. Y la montaña alzada sobre la línea ecuatorial de la cabeza: la nariz de batientes de cera por donde comienza a callarse el color de la vida;
las dos puertas por donde adelanta —flores, ramas y frutas— la serpentina olorosa de la primavera.
Y el cráter de la boca de bordes ardidos y paredes calcinadas y resecas; el cráter que arroja el azufre de las palabras violentas, el humo denso que viene del corazón y su tormenta; la puerta en corales labrada suntuosos por donde engulle, la bestia, y el ángel canta y sonríe y el volcán humano desconcierta.
Se balancea, arriba, sobre el cuello, el mundo de los siete pozos: la humana cabeza.
Y se abren praderas rosadas en sus valles de seda: las mejillas musgosas.
Y riela sobre la comba de la frente, desierto blanco, la luz lejana de una luna muerta...