Spanish poem
Nada se había movido
by Alfonsina Storni (1892–1938)
¡Ban! ¡Si ni somos algo! Se me ocurre esta frase Recordando una extraña impresión de mi vida. Una amiga que tengo me hizo llamar, doliente, Su madre estaba enferma, su madre se moría...
Hasta la casa triste me allegué presurosa Y antes de penetrar me detuve un momento.. ¿Se habrá muerto?—me dije—y miré las persianas Cerradas. En la casa reinaba gran silencio.
¿Se habrá muerto?—volvieron a pensar los helados Presentimientos míos—y miré alrededor... Era un día glorioso, de plena primavera, Sereno, palpitante, toda una floración!
¿Entrar?... ¿No entrar?... ¿Qué haría?... Me golpeaban las sienes Y me sentía presa de una emoción tan rara Que, cobarde, indecisa, violenta y temblorosa En el umbral de mármol quedé como clavada.
De pronto yo sentí como una voz intensa Que puesta en mis oídos le hablaba al corazón, Y aquella voz me dijo: «¡No ha muerto! ¿No reparas Que la tierra no tiembla y no se ha roto el sol?»
La madre de mi amiga, no obstante, había muerto Antes que yo llegara. Lo averigüé después. Y yo siempre me acuerdo de aquella voz extraña: «¡No ha muerto! El sol, la tierra, ¿se han movido tal vez?».