Spanish poem
Playa
by Alfonsina Storni (1892–1938)
Parado contra la balaustrada, de espaldas, el anciano de sombrero amarillo está ya muerto.
Le cantan responsos en ondas monótonas las masas de agua verde que me mojan los pies.
Horizonte lejano: no puedo tocarte. Las gaviotas sobre mi cabeza se aman todavía...
En verdad, pues; seres vivos se aman todavía; con alas, con pies, con pezuñas, se aman todavía...
Un niño rubio ha dicho hoy en el comedor con una vocecita de violoncelo recién regado: “Mami: ¿puedo comer este durazno?"
Sus palabras han abierto en gajos mi corazón. Por ellas he visto al hombre muerto de pie, y el vuelo de las gaviotas, y el horizonte huidizo...