Spanish poem
Selvas de ciudad
by Alfonsina Storni (1892–1938)
En semicírculo se abre la selva de cosas: unas al lado de otras, unas detrás de otras. unas delante de otras, todas lejos de todas. Moles grises que caminan hasta que los brazos se le secan en el aire frío del Sur. Moles grises que se multiplican hasta que la bocanada de horno del Norte les afloja las articulaciones. Siempre haciendo el signo de la cruz.
Reproduciéndose por ángulos Con las mismas ventanas de juguetería. Las mismas azoteas rojizas. Las mismas cupalas pardas. Los mismos frentes destañidos. Las mismas rojas sombrías. Los mismos buzones rojos. Las mismas columnas negras. Los mismos focos amarillos. Debajo de los techos, otra selva, una selva humana, debe moverse: pero no en línea recta. Troncos extraños, de luminosas copas, se agitan indudablemente movidos por un viento que no silba. Pero no alcanzo sus actitudes ni oigo sus palabras, ni veo el resplandor de sus ojos. Son muy anchas las paredes; muy espesos los techos.