Versos Spanish Alfonsina Storni Supremo cortejo

Spanish poem

Supremo cortejo

by (1892–1938)

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Quiero, muerta y helada, estatua nieve y nácar, Un supremo cortejo todo blanco de rosas; Sin túnicas el cuerpo, bajo el sol, luz y fuego, Quiero que un rayo tibio se sonría en mi boca.

Quiero, sobre un camello con los belfos temblantes, Atravesar la tierra, terriblemente roja; Ni un árbol, ni una planta, piedra y piedra: la arena Parecerá de oro si el sol rubio la enfoca.

Que vayan con las gibas agobiadas de flores Camellos y camellos tras la estatua (mi forma) Pesarosos y lentos los cuadrúpedos de Asia Se hundirán en la tarde, la mirada curiosa.

Ni un hombre, ni un suspiro, ni un gesto; en el silencio Mi cuerpo y Dios de frente caminarán a solas... Hacia el mar, hacia el mar, hacia el mar! Cuando sepa La estatua ha de moverse a pesar de ser roca.

Oh el cortejo callado, tardo, manso, infinito... Oh los pétalos blancos, blancos, blancos! La comba De sus lomos hinchados como tumbas pequeñas Y la noche que llega germinada de auroras.

Cómo cede el desierto bajo el tardo rumiante! Cómo gime la noche! Cómo espantan las olas Gemebundas de arena! Cómo acechan los tigres Encogidos y quietos... latigueante la cola!

Cómo miran los astros el cortejo que pasa... Cómo están las estrellas desoladas ahora! Cada bestia es un mundo, cada arena una vida, Y la luna se cae temblorosa y redonda.

Y después lentamente cómo pasan los días.... Cómo pasan los días.. noche y sol, sol y sombra. Cómo siguen de quietos con los labios al cielo Cuerpo mío de mármol; alma mía, paloma.

Oh ya tiemblan las carnes de las bestias cansadas! Oh ya están las narices como finas corolas Movedizas e inquietas! Mar retumba a lo lejos. Mar golpea el desierto. Mar desgaja las costas.

Mar recibe el cortejo que desfila a la orilla. —Van soñando las bestias con sus cargas de rosas — La de belfos temblantes, cuerpo mío de piedra Se sacude del lomo, y a las aguas lo arroja.

Es un largo silencio suspendido del cielo Lo que beben las bestias encogidas y solas. Es un largo silencio que les pica los ojos, Les detiene los miembros, la pelambre le enrosca.

Mas después... oh el cortejo que se vuelve al desierto Y la estatua que duerme vida eterna en la roca. Siglos, siglos, más siglos. A través del oleaje Se oyen mundos que vuelan y no paran las horas.

Va entretanto el cortejo por la noche - misterio... Va el cortejo y los tigres se acurrucan y lloran... Va el cortejo sin alma por la arena desierta... Va el cortejo muy lento coronado de rosas.