Spanish poem
Aires Poblanos
Yo no sé qué gracias sugestionadoras tienen estos pueblos de casitas blancas, llenos de arboledas, llenos de barrancas y muchachas frescas y madrugadoras.
Quietos pueblecitos, donde la campana de la vieja iglesia canta de alegría cuando tras las cumbres de la serranía, llena de rubores ríe la mañana...
Yo no sé qué gracias llenas de candores tienen estos pueblos plácidos y quietos donde las abuelas duermen a sus nietos dentro las hamacas de los corredores...
Dulces pueblecitos donde las cigarras cantan en los claros días abrileños, mientras a la lumbre de amorosos leños, ritman sus tonadas trémulas guitarras.
Plácidos rincones donde la existencia corre mansamente, como un agua pura; donde hasta los vientos, plenos de frescura, llevan en sus alas notas de inocencia...
Yo no sé qué encantos sugestionadores tienen estos pueblos, blandos como un nido donde el dulce olvido, donde el dulce olvido, pone un manto rosa sobre los dolores...