Spanish poem
Al Rímac
I
En muda calma la ciudad reposa: y yo, de codos en tu vasto puente, miro brillar tu rápida corriente, que al mar se precipita bulliciosa, hoy del placer la taza deleitosa bebió de Lima la festiva gente, y yo la del dolor, que eternamente de hiel amarga para mí rebosa. Y ahora, Rímac, tu raudal sonoro su sueño arrulla bajo puro cielo, azul dosel con lentejuelas de oro: ¡y yo tan solo, con perenne duelo, de la ciudad en la alegría lloro, de la ciudad en el reposo velo!
II ¡Cuánto crecieron con el llanto mío Arno y Betis y Támesis y Sena, testigos todos de mi larga pena y de mi insano amor y desvarío! Y hoy también a tus ondas, patrio río, mezclan mis ojos su encendida vena; que en la tierra natal como en la ajena, tenaz me sigue mi recuerdo impío. Y en vano busco junto a ti reposo, y el alivio del mal que me atormenta al refrigerio de tus ondas pido: ¡Ah! sólo del Leteo silencioso beber puedo en el agua soñolienta la paz profunda der eterno olvido.