Versos Spanish Antonio Plaza La Vida Es Combate

Spanish poem

La Vida Es Combate

by (1830–1882)

Listen in the reader

La vida es combate, la tierra palenque, «el hombre es el lobo del hombre», y en este orates maldito ninguno se entiende. Aquí todos lloran, aquí todos ríen, aquí todos charlan, corren, van y vienen; y todos adulan, arañan y muerden, y engáñanse todos, y todos prometen, y todos se ponen ceniza en la frente.

Si ves a una chica que un ángel parece y al cielo sus ojos envidia no tienen; evita que ellos el alma te quemen, que en vez de colores tendrás colorete, horribles pesares en vez de placeres, y en vez de ternura dejárate aleve ceniza en el alma, ceniza en la frente.

Si ves anunciado, en grandes carteles, elíxir que sana infaliblemente cuanto mal agobia a la humana especie, duda del prodigio; porque quien lo vende sólo busca bobos, sólo bobos quiere, para colocarles ceniza en la frente.

Aunque veas que el trono penas mil decrete contra esos que viven de sotas y reyes, no pienses que nunca de jugar se deje, que son los tahúres endiablada gente, y a la policía ciega y sorda vuelven luego que le ponen ceniza en el vientre, ceniza en los ojos, ceniza en la frente.

Si ves a un patriota que ayer muy ardiente gritaba: ¡Que vivan . de Juárez las leyes! Y hoy dice: Si Juárez no ha caído, se pierde la patria. —¿Adivinas lo que el bicho quiere? Quiere ver el bicho si a la patria muerde; por eso, menguado, un empleo pretende, aún cuando le pongan ceniza en la frente.

Si oyes que otro dice, el mártir haciéndose: —Señor, mis creencias ante nada ceden. ¿Servirle al imperio? ¡Primero me cuelguen! ¿Sabes cuál la causa es de que se exprese así? Pues el mártir, con humos de héroe, está convencido de que es pobre mueble útil para nada, y que aunque se esfuerce, no habrá quien le ponga ceniza en la frente.

Y si oyes que algún espuro no quiere que haya quien revise los mil expedientes que deben su origen de Lerdo a las leyes, jura que ese chico las fincas que tiene son mal adquiridas, y quedarse teme peor de lo que estaba antes de ponerle al clero, ceniza, ceniza en la frente.

Y si acaso has visto... mas ahora cese la maldita charla, que la charla ofende; y si continuamos charlando tan fuerte, tal vez el prefecto se enfada, suspende la Orquesta, y nos pone ceniza en la frente.