Spanish poem
Nunca Olvides De Tu Hambre En Los Horrores
by Antonio Plaza (1830–1882)
Nunca olvides de tu hambre en los horrores que tesoro es la fe, pan la esperanza: quien va al Calvario, en el Tabor alcanza la gloria que enaltece sus dolores. Tras negra noche vienen los fulgores de un sol divino que sus rayos lanza; tras la borrasca viene la bonanza; tras el soplo invernal llegan las flores. Sufre, sin que una queja se deslice; es el sufrir de la paciencia padre: cuando llores hambriento e infelice, y negra humillación tu alma taladre, oye la voz solemne que te dice: vete a moler a tu señora madre.