Spanish poem
Somnium
by Antonio Plaza (1830–1882)
Esta vida es un misterio, una visión vaporosa, una vereda escabrosa que conduce al cementerio. Siempre la ambición que mueve, siempre delirios que embriagan, siempre sueños que no apagan ni los años con su nieve. El hombre hasta vacilando al borde del ataúd, sueña, en su decrepitud, siempre la dicha esperando. Porque la esperanza trunca muestra siempre su faz bella, y siempre el hombre tras ella corre, sin tocarla nunca. Y siempre su engaño fragua y siempre loco delira, y vive entre la mentira como el pez vive en el agua. Busca la verdad su anhelo, y halla la razón curiosa, misterio es la negra fosa, misterio es la luz del cielo. Porque ni esa luz alumbra a la extraviada razón... esa luz, es ilusión; en vez de alumbrar, deslumhra. Esta vida infortunada que ama el hombre con empeño, es un ¡ayl dentro de un sueño; es un algo de la nada. Es aire que en su carrera teje un velo de crespones; es un nido de ilusiones dentro de una calavera. Es óptica embarcación, que mira un ciego soñando, estela que va dejando sobre mares de ilusión. Es un eco pasajero; es impenetrable esfinge; es el fantasma que finge la sombra de humo viajero. ¿Qué es la vida que la suerte con tanto rigor agita?... —Palabra es el viento escrita por la mano de la muerte.
Todo, Muerte, lo derrumbas, todo tu poder asedia; porque la vida es comedia sobre tablado de tumbas. Todo tu poder alcanza, todo tu poder nos roba, que barriendo va tu escoba, sueños, dolor, esperanza. Sigue, Muerte, haciendo guerra sin piedad a los humanos, con tu cetro de gusanos y tu corona de tierra. Al fin la tierra que halaga es madre nada ruin, nos alimenta, y al fin ¡¡qué buena madre!! nos traga.