Spanish poem
El toque de oración
by Federico Balart (1831–1905)
Al marqués del Llano de San Javier
La campana que en grave melodía, trayendo paz al ánimo cobarde, saluda la primera luz del día y el último destello de la tarde, al alma, enardecida o congojada, una vez y otra vez dice, Dios santo, que la aurora es la luz de tu mirada, que es la noche la sombra de tu manto; y me avisa, enfrenando mis pasiones o alentando mi espíritu medroso, que tus ojos vigilan mis acciones tu manto cobija mi reposo. Ella mi mente al despertar recrea, ella a mis noches da blando beleño; y por ella es fecunda mi tarea, y es por ella pacífico mi sueño. ¡Sonoro bronce cuya voz sagrada mis amarguras en amor convierte: cuando su yerta mano descarriada ponga en mi pecho la implacable muerte, saluda, a un tiempo, en himno de victoria la postrimera luz pálida y fría de esta vil existencia transitoria, y el sol naciente de mi eterno día!