Spanish poem
Encuentro
by Federico Balart (1831–1905)
Yo caminaba doliente (¡como tantos caminantes!) cuando encontré, de repente, los trozos de una serpiente que aun vibraban palpitantes. Y, ante aquel cuadro abatida, con angustia y con horror pensó el alma dolorida: «¡Ya en el ser no queda vida, y aun sigue vivo el dolor!»