Spanish poem
Barcarola
by Estanislao del Campo (1834–1880)
«Y en un batel, que coronaran flores, Siendo remos mis manos cariñosas, El angel conducir de mis amores.»
SALAS Y QUIROGA.
La vida humana es un lago En que el hombre es gondolero Sin mas norte y derrotero Que el que su hado le marcó: El verde esquife que guia, En borrascas ó en bonanza, Es la ambicion, la esperanza Que en su pecho germinó
¡Vedle vogar! Ved cual deja Un rastro hirviente de espuma Como una rizada plumá Que de algun cisne cayó Y son las horas que vive, El tiempo que raudo vuela, Esa fugaz, blanca estela Que la quilla levantó.
¡Vedle vogar! Mas ya arroja El tardo remo, y contento Dá la blanca lona al viento Porque desea volar. ¿Veis? Una ráfaga ruda Hace su lino jirones.... El soplo es de sus pasiones Que le impele á zozobrar.
Del lago de mi existencia, La superficie tranquila, Surcaba yo, mi Lucila, Gondolero y trovador, en el cristal de las aguas Bella, pura y voluptuosa, Ví vuestra imájen hermosa Y sentí un mundo de amor.
Vos, de esas aguas ondina, Vos, de ese lago sirena, Al negro fondo de arena Podeis mi esquife llevar; O reclinada en su borda, Y al vaiven del oleaje, Hacer un cielo del viaje De quien iba á naufragar.
Cuando la luna derrame Su brillo pálido y vago, Yo ahogaré el rumor del lago Con barcarolas de amor; Y al compás de mis canciones Cortaré el agua tranquila, Siendo así, de mi Lucila, Gondolero y trovador.
Cuando las brisas nocturnas Den impulso á nuestro leño, y en brazos de un dulce sueño Cerreis los luceros vos, Yo, mi Lucila, hácia el Cielo Alzaré los tristes ojos, y diré puesto de hinojos:— ¡Dios nos proteja á los dos!