Spanish poem
Adiós
by Estanislao del Campo (1834–1880)
De pesar una lágrima sentida No brote, no, de tus hermosos ojos: ¿Por qué llorar mi muerte si mi vida Era un erial de espinas y de abrojos?
No puede ser mi luz el dulce brillo Que derrama en efluvios tu pupila, Y es mi infierno el que irradia del anillo Que otro en tu mano colocó, Lucila.
¿Qué iba á hallar este pobre peregrino Á un desierto sin término lanzado? ¿Adelfas y cicuta en su camino? ¡Oh, no las hay en el sepulcro helado!
En el mar proceloso de la vida El amor es el puerto de bonanza; ¿Y á dónde guiar mi nave combatida Si mi amor es amor sin esperanza?
¡Venga el rayo de plomo, que hoy por suerte Sobre mi frente, amenazante oscila; Y en la mansión oscura de la muerte La paz recobre el corazón, Lucila!