Spanish poem
Hero y Leandro
A Hero Leandro adoraba, y, por verla, enamorado el Helesponto cruzaba todas las noches a nado.
Y, según la fama cuenta, Hero una luz encendía que en las noches de tormenta de faro al joven servía.
Una noche a Hero cansada de mirar hacia Bizancio, rendida, aunque enamorada, la hizo dormirse el cansancio.
Y esto su amor no mancilla, pues todas, lo mismo que Hero, tienen el cuerpo de arcilla aun teniendo el alma de acero.
Y lo más triste es que, apenas la pobre Hero se durmió, cuando un aire desde Atenas, la luz, soplando, apagó.
Viendo él la luz apagada, sintió aquel olvido tanto, que, maldiciendo a su amada, abrasó el mar con su llanto.
Y queriendo, o sin querer, de pena se dejo ahogar, sin que él pudiese saber si le ahogó el llanto o la mar.
Lo cierto es que al desdichado, al rayo del sol primero la tormenta le echó, ahogado, al pie de la torre de Hero.
Y cuando muerto le vio, Hero, cual Leandro fiel, se arrojó al agua y murió como él, por él y con él.
¡Que ellas, fuertes en amar y flacas en resistir, si duermen para esperar, despiertan para morir!