Spanish poem
En El Álbum De Una Dama Para La Cual Se Pidan Elogios Sin Conocerla
De tus ojos, bella Flora, muy bella será la llama, cuando aquí llega la fama de su brillo y su beldad, Y cuando yo desdeñando de la envidia los enojos, la hermosura de tus ojos celebro en mi soledad. Yo declaro, aunque no he visto la belleza de tu cara, que ninguna estrella clara tiene tanto resplandor, Y que el mismo sol ardiente con tener matices rojos, si se presentan tus ojos pierde al mirarte el color. Y yo sin verte declaro, por solo presentimiento, que eres de gracias portento, un tesoro de bondad, Y que faltando a mi mente una musa protectora, invoco en mis versos, Flora, por numen a tu deidad. ¡Ay! yo quisiera decirte cuánto tu rostro merece... pero, Flora, son ya trece Los Álbumes que hoy firmé; Y de mi numen escaso gasté tantos consonantes, que las perlas y brillantes de su tesoro agoté. ¡Ojalá que tú primero me dieras el Álbum, Flora, y no me encontrara ahora tan exhausta para ti!; Mas tú serás la postrera ya que la suerte lo quiere; para los Álbumes muere quien pone su firma aquí.